Enfermedad mixomatosa de la válvula mitral
- jppenam
- hace 5 horas
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La enfermedad mixomatosa de la válvula mitral (EMVM) es la enfermedad cardíaca más común en perros, especialmente en razas pequeñas. Aquí te explico todo lo que necesitas saber como propietario.
¿Qué pasa dentro del corazón?
El corazón tiene cuatro cámaras y cuatro válvulas que actúan como "puertas" para que la sangre fluya en una sola dirección. La válvula mitral separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo. En la EMVM, los "flecos" o bordes de esta válvula se engrosan y deforman con los años, y la válvula comienza a cerrar mal — dejando que la sangre se "devuelva" en lugar de avanzar. El corazón intenta compensar trabajando más fuerte, pero con el tiempo se agota.
¿Qué razas tienen más riesgo?
Las razas pequeñas son las más afectadas, especialmente el Cavalier King Charles Spaniel (donde es casi universal después de los 10 años), pero también el Chihuahua, Caniche, Dachshund, Yorkshire Terrier y Maltés. Los machos suelen desarrollarla antes que las hembras.
¿Qué debes hacer si tu veterinario detectó un soplo?
Lo más importante es no entrar en pánico. Un soplo cardíaco no es una sentencia — muchos perros viven años con soplo sin ningún síntoma. Los pasos habituales son:
Confirmar la etapa con una radiografía de tórax y/o ecocardiografía (ecografía del corazón).
Si está en etapa B2, iniciar pimobendan, que ha demostrado retrasar el avance hacia insuficiencia cardíaca.
Controles periódicos cada 6–12 meses para vigilar si el corazón crece o cambia.
Señales en casa que debes vigilar
La señal más confiable y fácil de monitorear en casa es la frecuencia respiratoria en reposo. Un perro sano respira entre 15 y 30 veces por minuto mientras duerme. Si supera las 30 respiraciones por minuto de forma constante, es momento de llamar al veterinario antes de que llegue a crisis.
Otras señales de alerta: tos nocturna o al despertar, cansancio rápido al pasear, pérdida de apetito o peso, y abdomen visiblemente hinchado.
¿Tiene cura?
No existe cura, pero con el manejo adecuado muchos perros mantienen excelente calidad de vida durante años. Los avances en cardiología veterinaria en la última década han cambiado mucho el pronóstico de esta enfermedad. La clave está en la detección temprana y el seguimiento regular con tu veterinario, idealmente con apoyo de un cardiólogo veterinario si tienes acceso a uno.






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